A veces me gusta imaginarme narrando mi propia vida y joder, lo he visto tan claro hoy.
The Smiths, Morrissey en concreto, narra mi vida, lo supe desde que escuché las melancólicas melodías, el agónico canto, las letras tan llenas de irónica verdad...
La he vuelto a cagar.
Me volví a enamorar de un imposible, supongo que en un impulso tonto de volver al pasado dónde esto era el pan de cada día.
Pero esta vez estaba tan cerca, lo tenía tan claro, no había lugar a duda...
Cinco puñeteros años conociendo a otro error, a otro "no quiero nada serio"
Pero se acabó, toca despertar, quitarse la venda, saltar desde la nube 9 de la que ya soy VIP y pisar el suelo, asumir la realidad y comprender de una vez por todas que no hay un posible amor, ni con él, ni con aquel, ni con ese...ni con nadie.
De acuerdo, me rindo, si, me rindo, bandera blanca, rodillas al suelo y lágrimas de fatiga.
''¿Tan pronto? ¿Es eso posible?'' se pregunta mi corazón.
Y si, se acabó eso de creer en el amor, el romance, la pareja.
Todo se resume a rollos de una noche o de una mañana o de cuando venga bien echar el polvete, lo siento por la niña que creía en el amor pero, esta es la puñetera realidad, los siento.
Una vida llena de tíos anónimos que sólo están de paso, que juegan contigo hasta que encuentran un nuevo modelo mucho mejor que tú y te dejan tirada como si nada.
Así que nada, The Smiths siguen sonando mientras escribo esto y me aíslo en un mundo nuevo dónde ya no hay sitio para el romance, a la mierda.
RENUNCIO AL AMOR.
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